Enzo regresa a una lujosa villa donde Sofía, recién salida de una cirugía, lo espera mientras oculta su malestar para seguir trabajando y costear tratamientos para Enzo y Diego. La fiesta organizada por un hombre poderoso celebra el regreso de Enzo a la alta sociedad, pero se revela la presión sobre los invitados y el personal para evitar errores bajo amenaza de severas consecuencias. Sofía oculta su operación a Enzo para no preocuparlo. Al finalizar el episodio, un personaje nota un inquietante parecido físico entre varios asistentes y Enzo y Diego, dejando una incógnita sin resolver.