Emilia exige 40 millones como precio para separarse, dejando claro que nunca amó a Matías y solo estuvo con él por dinero. Matías acepta la ruptura, despreciando su materialismo, mientras Emilia revela haber sido obligada a ir al extranjero, aunque él duda de su verdad. La conversación expone que ambos han cambiado tras dos años separados, pero la tensión persiste. Cuando Emilia se presenta como Yolanda para competir por Matías, él la descalifica sin dudar. El episodio termina con un llamado inquietante: alguien ordena matar a Emilia, intensificando el conflicto.