Una mujer se reencarna en el cuerpo de una madre enferma, débil y con una mala relación con sus cuatro hijas, quienes la desprecian por sus deudas de juego y su intento de venderlas. Al descubrir que aún posee un Anillo de Fuente con poderes curativos limitados y el Agua Divina para recuperar su salud, decide usar estos recursos para fortalecerse. Mientras tanto, las hijas, cansadas del maltrato y las apuestas, intentan cuidar de sí mismas sin su madre. El episodio termina con la madre enfrentando su delicada condición y la desconfianza creciente de su familia, buscando una solución inmediata para cambiar su destino.