Bruno enfrenta problemas graves cuando cobradores agresivos llegan a su casa y acosan a su esposa, Adriana. Bajo presión, promete pagar la deuda pronto y les ordena irse, amenazando con consecuencias si vuelven. A su llegada, su madre se preocupa por la seguridad de todos, especialmente de Adriana, mientras Bruno asume la culpa y pide que no lastimen a su esposa. El episodio concluye con la tensión en su familia y Bruno preparándose para enfrentar la reacción de su madre ante la situación crítica causada por la deuda y el acoso externo.