En este episodio, una mujer decide que Bruno, quien siempre fue maltratado por los Álvarez, por fin coma con ellos en la mesa, lo que genera sorpresa y desconfianza. Anuncia que irán juntos a la montaña al día siguiente para recoger leña, buscando ayuda para superar posibles peligros. La familia duda de sus intenciones y teme que pueda vender a Bruno, pero él se ofrece para ir y proteger a todos. Mientras tanto, las hijas cuestionan si esta mujer es verdaderamente su madre, mostrando desconfianza por su comportamiento extraño. Bruno recibe la instrucción de mantenerse alerta durante la excursión, dejando abierta la tensión y el peligro inminente.