Jorge llega al Hotel Urbanía para impedir la boda de Celia, alegando que debe casarse con él por ser el yerno de la madrina, quien le ayudó a llegar donde está. Se enfrenta a la madre de Celia, que trabaja como conserje, y defiende su derecho a estar en el banquete, recordándole su pasado como gerente del hotel. Jorge amenaza con cancelar el evento si no le atienden. La madre de Celia, en un giro decisivo, se niega a ceder y sirve el té, dejando claro que no permitirá la cancelación sin luchar.