El gobernador enfrenta un conflicto tras declarar que quiere casarse con Amanda, a pesar de estar legalmente casado con Ana, su esposa legítima y madre de su hija de seis años. En medio de este dilema, Don Enrique sufre un accidente que genera preocupación y tensión. Clara, la hija, pregunta si la separación de sus padres será culpa suya, mientras Enrique decide confrontar a Ana con la propuesta de divorcio, amenazando con perderlo todo si sigue resistiéndose. El episodio termina con la incertidumbre sobre cómo Ana responderá a la petición de divorcio y las consecuencias para la familia.