Amanda acusa a Clara de matar a Blanquita y de robarle un amuleto, mientras Clara niega ser enviada por su madre para atacarla. Don Enrique intenta mediar entre las niñas, tratando de que Clara se disculpe, pero Clara se defiende y evita asumir culpa, insultando a Amanda y defendiendo a su madre. La tensión aumenta cuando Clara se resiste a pedir perdón y Amanda insiste en que ella es la víctima. Al final, Don Enrique recrimina a Clara por su actitud, mientras la confrontación familiar queda en un punto crítico sin resolución.