Zofia sufre un malestar después de ingerir laxantes, aparentemente por error o quizás intencionalmente, tras una pelea con otra niña. Mientras enfrenta esta crisis física, un niño expresa su hambre y tristeza por el rechazo familiar, mostrando su profundo dolor por la ausencia de su madre. Zofia admite extrañar a su madre cuando es regañada severamente por sus acciones. Además, el padre sospecha manipulaciones y planea enviar a alguien lejos como castigo, lo que genera miedo y resistencia. El episodio termina con una confrontación tensa, dejando en suspenso la decisión sobre el destino de Zofia.