El abuelo propone que si su nieta logra que su padre, un hombre torpe y sin elegancia, aparezca bien presentado en su cumpleaños, le regalará una millonaria villa. La nieta acepta el reto y comienza a entrenar a su padre en postura y apariencia, enfrentando su resistencia. Mientras tanto, otro familiar critica a la nieta y apuesta por que Isabela, su propia hija, destaque más con un costoso regalo musical para impresionar al abuelo. La competencia entre ambas jóvenes se intensifica, y el episodio concluye con la nieta decidida a superar a su rival y lograr el objetivo para ganar la villa.