Después de que Nico sufre un ataque, alguien cercano se siente culpable por haberlo dejado solo. En medio de tensiones, Gustavo intenta convencer a una mujer para casarse con él, pero ella rechaza la idea firmemente, prefiriendo a Nico. La familia García, con su poder y métodos intimidatorios, representa una amenaza constante. La mujer y su interlocutor discuten sobre la seguridad de Nico y el peligro que enfrentan, conscientes de que la ley está de lado de los García. Mientras Gustavo reclama a la mujer, las amenazas y las luchas de poder aumentan, dejando abierta la incertidumbre sobre quién protegerá realmente a Nico.