Lidia y Sofía discuten sobre Adrián tras una llamada urgente que altera su día de compras. Sofía sospecha que Adrián podría estar engañando a Lidia, mientras esta confía en la integridad de él, quien trabaja arduamente en tres empleos para mantenerlos. Ante la duda, Sofía decide contratar a un detective para seguirlo. Paralelamente, la familia enfrenta una crisis urgente: necesitan pronto dinero para un trasplante de hígado, ya que el órgano solo estará disponible hasta mañana. En otro ámbito, Lidia recibe apoyo para postularse como pianista principal, pero la tensión aumenta cuando Sofía confirma sus sospechas.