Lidia descubre que su esposo le fue infiel y, apoyada por su amiga Sofía y el esposo de ella, planean confrontarlo con pruebas enviadas por un detective. Mientras tanto, la hija de Lidia practica una pieza de piano que su padre compuso para ella, con la esperanza de ganar un concurso que le permitirá salvar a su abuela enferma. Un maestro de música queda impresionado por el talento de la niña y decide premiarla sin esperar al concurso. El episodio termina con la confrontación directa a su esposo, quien es acusado abiertamente de la traición, dejando la crisis familiar en un punto crítico.