Adrián intenta convencer a Lidia para que cuide de su madre enferma con cáncer de hígado avanzado, enfrentando su negativa basada en la promesa de no hacer tareas domésticas tras casarse. Sofía, otra persona en la escena, reprocha a Lidia por ser cruel con la madre de Adrián y le advierte que seguirá arruinando su vida si cede. Lidia confirma que no sacrificará su vida para atender a la mujer inválida, y en medio de esta confrontación, Adrián revela que tiene una amante y finalmente propone divorciarse, dejando la situación en un punto de ruptura inminente y sin resolución clara.