Rosa sufre porque su padre no la reconoce y la acusa de mentirosa, sin saber que ella es realmente su hija. Su madre le aconseja no rendirse y buscar al padre, quien es un importante jefe con poder para protegerlos. Mientras tanto, Luis, el hombre al que Rosa llama papá, reprende a su pareja por descargarle su resentimiento a su hija. Alicia enfrenta una amenaza directa del Grupo Silva, que quiere imponerse y advierte sobre las consecuencias, recordando el destino fatal del padre de Rosa. El episodio termina con una confrontación que deja en suspenso el peligro inminente para Alicia y quienes la rodean.