En este episodio, una doctora es sorpresa al ser despedida del hospital por orden de la Srta. Quijas, una nueva autoridad que resulta ser la única hija adoptiva de la poderosa familia Quijas. El mayor accionista confronta a la doctora, acusándola de abandono de pacientes durante su servicio en zona de guerra, lo que habría dañado la reputación del hospital. Ella niega las acusaciones y exige que quien la acusa se enfrente directamente a ella. La situación escala cuando empleados intentan expulsarla a la fuerza, mientras ella se defiende y rechaza el despido, dejando la crisis pendiente de resolución.