En este episodio, una mujer embarazada enfrenta la presión de abortar mientras exige que el padre del bebé, Pérez, la reconozca y asuma responsabilidades. Ella rechaza la intervención de su familia, a quienes acusa de codiciosos, mientras insiste en proteger a su hijo. Pérez, aunque dudoso, recibe información sobre el carácter trabajador de la mujer y la avaricia de sus parientes. La situación se intensifica cuando ambos deciden acudir juntos al hospital, dejando en suspense la decisión definitiva sobre el embarazo y la responsabilidad paterna que Pérez deberá asumir.