En este episodio, una mujer atestigua a un hombre, su esposo, que sorprende a todos con su apariencia distinguida, muy distinta a su trabajo como repartidor. Mientras tanto, en una oficina, se prepara la firma de un contrato importante entre dos empresas, pero el jefe de una de ellas no se presenta por su deseo de mantener privacidad. Se confirma que la empresa será vendida a Tecnología Estelar, y surgen tensiones sobre la reacción de un exmiembro expulsado de la junta directiva, lo que deja en suspense las consecuencias futuras para el grupo empresarial.