Después de salir de prisión, un hombre se casa impulsivamente y busca comenzar una nueva vida con su esposa, quien lo recibe en un pequeño departamento alquilado. Su cuñado, preocupado por esta unión, planea vender el negocio familiar para asegurar su propio bienestar y dejar a su hermano con la mancha del pasado carcelario. La esposa insiste en que él debe valerse por sí mismo y sin talento aparente, lo desafía a encontrar un empleo. Sorprendido, él descubre que fue inscrito como repartidor de comida, enfrentando la dura realidad de su nueva vida independiente.