Iris enfrenta un rechazo doloroso tras una confrontación con Eleanor, su madrastra, quien le recuerda que no la conoce realmente aunque la ve a diario. La tensión crece cuando Iris acusa a Richard de ser un cobarde y amenaza con echar a Eleanor de la casa. Richard intenta calmar la situación comprando una compañía de autobuses para darle libertad a Iris. Sin embargo, ella sigue atrapada en sus emociones y nostalgias hacia su madre fallecida. El episodio cierra con un momento tenso cuando alguien le pide a Iris que repita una palabra y la llama "hermanita", dejando un misterio sobre la relación verdadera entre ellos.