Richard pierde el control y es necesario encerrarla para evitar que cause más daño. Mientras tanto, Iris y Chloe protagonizan una tensa confrontación ; Chloe acusa a Iris de humillar a la familia y descalifica a sus seguidores, cuestionando su estilo de vida. Iris defiende su espacio y trabajo, negándose a ceder ante las críticas. La disputa escala al punto en que Chloe exige la devolución del teléfono de Iris, intensificando el conflicto. El episodio termina con la tensión sin resolverse, dejando en el aire cómo afectará esta pelea a la dinámica familiar y personal entre los personajes.