Miguel Zúñiga, conocido por su comportamiento rebelde y exiliado por seis años, es confrontado por una mujer que propone un matrimonio por conveniencia para un año, tras el cual se divorciarían. Ella aclara que no busca dinero, sino a él personalmente, sorprendiendo a Miguel. Ambos están presionados por sus familias para casarse y acuerdan la unión temporal. Mientras firman el acuerdo, se revela la tensión con Emilio, alguien cercano a la mujer, quien la acusa de estar con otro hombre antes de la boda. El episodio termina con la pareja aceptando un compromiso cargado de desconfianza y conflictos inminentes.