Marisol descubre que su certificado de matrimonio es falso y que Emilio solo se casó con ella por interés económico, confesando que su verdadera esposa es otra mujer llamada Luni. Emilio admite no haberla amado y revela que compró el documento por un dólar. A pesar de esta traición, Marisol decide enfrentar la amenaza de Emilio, quien intenta arruinarla financieramente. Sin recursos y con el control limitado de la empresa familiar, busca un aliado poderoso para contraatacar al Grupo Guzmán. El episodio termina con Marisol clamando por ayuda mientras planea cómo revertir la situación.