Miguel enfrenta rumores oscuros sobre su pasado violento, pero en este episodio, sorprende al mostrar miedo al trepar un árbol por unos perros. Mientras tanto, su esposa mantiene la fachada feliz en la boda, a pesar de sus intenciones ocultas de destruir el Grupo Guzmán y divorciarse tras el evento. La familia negocia un préstamo clave que promete salvar la empresa, confiando en que la nuera de Miguel pagará la deuda tras la boda. Sin embargo, surge tensión cuando un embarazo inesperado complica el ambiente, dejando abierta la pregunta de cómo afectará esto a la dinámica familiar y a los planes futuros.