Blanca, después de superar una prueba difícil y obtener el Jade del Espíritu Divino, enfrenta la exigencia de entregarlo porque su familia teme perderlo si ella se casa fuera. Su abuelo duda de que pueda proteger la reliquia, y le propone un combate contra Roberto para demostrar su valía. A pesar de estar herida y en desventaja, Blanca se niega a rendirse y acepta la pelea. El episodio concluye con la tensión de un duelo decisivo donde la vida de Blanca y el destino del jade están en juego, sin saber si logrará conservarlo.