Un hombre desafía a Roberto, el número 29 de la Lista de los Prodigios, a pesar de no haber pasado la prueba ni tener experiencia en cultivo. Roberto se burla y le aconseja entregar un jade, pero el retador insiste en probar su fuerza. La tensión crece cuando se amenaza con hacer que Lauro destituya a Roberto si no actúa con justicia. La confrontación se intensifica, dejando claro que no habrá clemencia y poniendo en juego el destino del desafiante. El episodio termina con la incertidumbre sobre si logrará superar o ser eliminado por Roberto.