Luciana intenta entregar vegetales orgánicos como donación a un asilo, pero la señora Vidal la confronta, cuestionando la calidad de los productos y acusándola de querer dañarla. La discusión escala cuando otra mujer insinúa que los vegetales podrían ser inseguros y afectar la reputación del asilo, poniendo en riesgo futuras donaciones de la alta sociedad. La tensión culmina con la expulsión de Luciana. Sin embargo, el ambiente cambia cuando un representante del Grupo Alisios llega con una gran donación millonaria, que incluye edificios y recursos, asegurando fondos justo cuando la estabilidad del asilo parecía amenazada.