Una mujer resulta gravemente herida tras ser atropellada en la entrada de un parque, generando una disputa inmediata con la conductora del auto que la golpeó. La agresora se niega a permitir la ayuda médica sin el pago del daño, amenazando y menospreciando a la víctima y quienes intentan auxiliarla. El hijo de la mujer intenta llamar a emergencias mientras enfrenta la negativa y hostilidad de la conductora, quien se identifica como heredera de una familia poderosa. El episodio culmina con la incertidumbre sobre el estado de la mujer y la rápida llegada de su hijo, quien promete asistirla.