Mateo, el CEO joven, se prepara para un encuentro habitual mientras una mujer mayor expresa su frustración porque Teo, otro personaje, se obsesiona con jugar go en lugar de ayudarla a recuperar la fortuna familiar. Ella planea usar a Bruno para sacar a una mujer de la empresa y conquistar gradualmente el Grupo Forte, aprovechando la supuesta incapacidad de Mateo para manejar la compañía. La rivalidad se intensifica cuando queda claro que el control del imperio está en juego, dejando en suspenso qué decisión tomará Mateo para enfrentar esta amenaza inminente.