En la ceremonia del vigésimo cumpleaños de Rafa, celebrada con su familia Cruz, surge un conflicto inesperado cuando Gael, su hermano menor, hace un berrinche por no recibir atención ni regalos pese a que comparte fecha de nacimiento con Rafa. La tensión se intensifica cuando Gael le regala a Rafa un pastel con fresas, su alergia, lo que provoca sospechas de un intento intencional de dañarlo por celos. Rafa recuerda que en su vida pasada Gael lo acusó falsamente y sufrió consecuencias graves. El episodio termina con Gael admitiendo que actuó a propósito, dejando la familia en un punto crítico.