Carlos presiona a Silvia para firmar el acuerdo de divorcio rápidamente, advirtiendo que mientras no lo haga, su futuro hijo seguirá siendo considerado ilegítimo. Silvia, sin estar divorciada, afronta esta amenaza mientras cuida a su hijo Iván, quien está solo en casa, aumentando su preocupación. Mientras tanto, alguien informa que Silvia regresó hace siete meses con un niño de cinco años y espera un segundo bebé, revelando que Carlos, antes de irse al extranjero para hablar de negocios, ya había retomado contacto con ella. El episodio termina con Silvia prometiendo enseñarle algo nuevo a su hijo después de un momento de ternura, dejando en suspenso la próxima decisión sobre el divorcio.