Carlos decide transferir tres millones a su hija Angela como devolución de una ayuda pasada, a pesar de la oposición y preocupación de Silvia. Mientras Carlos reafirma su compromiso y amor hacia Silvia recordando un sacrificio que ella hizo por él, otro hombre preocupado por Silvia planea esconder el dinero para protegerlo de ella. Angela recibe una muñeca de Carlos con una advertencia de que la cuide y no mencione nada a nadie. El episodio termina con el misterio sobre cómo Silvia reaccionará si descubre la transferencia y el dinero oculto.