Cuando el cuerpo de Sara desaparece repentinamente, se desata una intensa búsqueda mientras el Sr. Bello y su equipo descubren que su hija Angela contrató a dos personas para llevarse el cadáver. Carlos, distante desde la muerte de Sara, intenta consolar a Angela, quien ora para que su madre despierte mientras lidia con el dolor. La tensión crece cuando Angela revela su odio hacia Carlos, un giro que complica la situación emocional y deja en suspenso cómo enfrentarán juntos la crisis que enfrentan.