En este episodio, la prometida del primo (Srta. Toro) llega empapada y se cruza con José Abel, un hombre reputado como frío y despiadado. Él la obliga bruscamente a quitarse la ropa y, pese a la intimidación inicial, explica que sus prendas están empapadas y le ofrece su abrigo para evitar que se resfríe. Ella acepta entre cautela y agradecimiento. La escena invierte los rumores sobre Abel al mostrar un gesto protector. El episodio termina con Abel preguntando: "¿Juan te trata bien?", dejando en suspense la respuesta y la próxima decisión de la prometida.