El contrato de tres años entre Alicia y Juan ha expirado; ella pide rescindir y él acepta, pero exige que asista al cumpleaños del abuelo sin que nadie note nada extraño. Hay roces: un marco de fotos roto, Juan empapado bajo la lluvia y Alicia enfadada. Alicia recuerda que hace tres años un hombre la salvó y que pasó tres años haciéndose pasar por su prometida para saldar una deuda. Esta noche ella se irá; en un mes el abogado iniciará la rescisión, dejando en duda si podrán ocultar la verdad en la celebración.