Después de que Valeria sufre un grave accidente, Sebastián, su jefe, muestra indiferencia hacia su condición crítica, mientras ella se encuentra hospitalizada con una conmoción cerebral y heridas severas. Valeria lucha contra el dolor físico y la ausencia de Sebastián, quien permanece distante y consiente excesivamente a otra mujer llamada Camila. Adrián, alguien cercano a Valeria, la cuida y la anima a ser valiente durante una dolorosa curación. Con la promesa de escuchar la voz de Sebastián en dos días, Valeria enfrenta la incertidumbre sobre su relación con él y la verdadera razón detrás de su desinterés mientras espera su regreso inesperado con flores.