Sebastián llega con rosas para Valeria, quien está hospitalizada tras lastimarse el pie; aunque su lesión es menor, Valeria se siente vulnerable y le pide quedarse con ella. Sebastián accede a quedarse mientras ella lo necesite. Mientras tanto, se discute el pago de la hospitalización, que Valeria insiste en cubrir por sí misma. En un momento de liviana tensión, Sebastián bromea sobre la hinchazón del pie de Valeria, generando una reacción de rechazo. El episodio termina con un ambiente de cercanía y cuidados, pero con la incertidumbre sobre cómo avanzará su relación y la situación hospitalaria.