En una celebración por un importante pedido conseguido gracias a la directora Lidia, la atmósfera cambia cuando comienza un juego de girar la botella con un reto de striptease. Flora, esposa de Helio, termina bailando para evitar conflictos, revelando la falta de apoyo de Helio hacia ella en público. La tensión aumenta al evidenciarse que Helio protege a otra mujer, no a Flora. Mientras los demás intentan animar a la directora Lidia a participar, surge la incógnita sobre la recompensa que recibirá, dejando una expectativa tensa sobre su valor real y reconocimiento inmediato.