Alba intenta reunirse con el General Rafael Castillo, pero se le impide el acceso debido a la visita de invitados importantes. Mientras tanto, el General se encuentra en una reunión clave con el representante del Reino Isala, quien le pide retirar sus tropas tras el acuerdo para arrendar Puerto del Río y ceder derechos ferroviarios. Después, Alba encuentra a un herido con fiebre y trata de ayudarlo, enfrentando resistencia pero insistiendo en darle tratamiento. El episodio termina con Alba preocupada por el estado del herido, decidiendo actuar pese a la amenaza de empeorar la situación.