En este episodio, el director y el Dr. Víctor Mena llegan al hospital tras descubrir que Camila, dada por muerta y enviada a la morgue, está aún con vida pero en estado crítico. El director recrimina a una doctora por el diagnóstico erróneo y el caos provocado cuando un hombre con problemas mentales intervino tratando de salvarla. El padre de Camila exige respuestas y amenaza con medidas legales. El episodio termina con la orden urgente de encontrar a este hombre para que intente salvar a Camila, mientras la condición de ella sigue inestable y el hospital enfrenta presión creciente.