Agustín enfrenta a Iván, un hombre que mandó chocar el auto de su esposa para dañarlos. Después de noquear a los matones contratados por Iván, Agustín advierte que no permitirá más ataques. Iván intenta negociar, pero acepta hacerse cargo de los daños y reconoce la importancia sentimental del auto para la pareja. La tensión aumenta cuando Iván denuncia a Agustín ante el poderoso Sr. Ferrer, poniendo en riesgo la seguridad de Agustín y su familia. El episodio termina con una súplica desesperada a un hombre llamado Sr. Braga para salvar a la hija de Agustín, evidenciando una amenaza mayor aún no resuelta.