En el día de la boda, Julio se desmaya repentinamente, causando alarma entre los presentes. Se especula que pudo ser causado por el fuerte perfume de la novia, lo que genera tensión y dudas sobre la situación. Una mujer intenta ayudarle dándole agua espiritual para su recuperación. Julio despierta tras el incidente, pero algunos aún dudan y culpan indirectamente al aroma. Se decide lavar para eliminar cualquier olor residual mientras Julio confirma que ya no siente dolor en el pecho. El episodio termina con la incertidumbre sobre el verdadero motivo del desmayo y la tensión entre los presentes.