En medio de los preparativos de una boda, Pablo, hermano de Julio, llega a recoger a la novia debido a que Julio está gravemente enfermo con pulmones débiles. La novia, Flora, preocupa por su fuerte aroma que podría afectar la salud de Julio, pero aseguran que es una fragancia benigna aplicada para alejar la mala suerte. La tensión crece cuando su familia insiste en que la boda continúe, a pesar del riesgo para la salud de Julio, quien está al borde de la muerte. La escena termina con una advertencia sobre un pago mayor si la novia acepta casarse en estas condiciones, dejando el desenlace incierto.