Durante la boda, Flora revela inesperadamente que no es la novia original, Valeria, sino su prima, y que Pablo cometió un error al confundir a ambas. A pesar de la confusión y el desconcierto general, Flora asegura que no se arrepiente de casarse y teme ser enviada lejos, petición que Pablo niega. La ceremonia continúa con la pareja intercambiando votos ante la familia. Sin embargo, justo cuando la celebración parece avanzar, un llamado preocupado interrumpe, dejando en suspenso la salud de Julio, añadiendo una nueva tensión al evento.