El nuevo dueño de la empresa, Sr. Olmedo, llega justo a tiempo para intervenir en un conflicto entre Eliana de administración y un supervisor casado, el Sr. Blanco. Mientras varios empleados acusan a Eliana de seducir al supervisor para evitar despidos, ella niega las acusaciones y afirma que fue blanco de abuso y chantaje. Al revisar las cámaras del hotel, se revela que el Sr. Blanco intentó aprovecharse de Eliana, invirtiendo los roles. Olmedo ordena despedir al supervisor y llevarlo a la comisaría, dejando a Eliana esperando aclarar su posición.