María, madre de Flora, decide cancelar el compromiso con Javi debido a su reputación de vago y la ausencia de la dote acordada. Don Jara, padre de Javi, exige aumentar la dote a 30 monedas para permitir la boda, una cifra que las familias rurales no pueden pagar. Ante la presión, Javi promete reunir el dinero cazando en primavera. Finalmente, se propone una apuesta: si Javi regresa con la caza, la dote no será necesaria y Flora se casará con él. El episodio termina con la incertidumbre sobre si Javi cumplirá su promesa.