En este episodio, la familia Jaras enfrenta una demanda inesperada: para que Flora se case, su futuro esposo debe cazar una presa y pagar una dote de 30 monedas, además de entregar la mitad de sus tierras. El padre, pese a su débil salud, insiste en ir de caza al Monte Negro para cumplir con la condición, generando temor en su familia. Ante la escasez de alimentos y dudas, surge una apuesta arriesgada que presiona a Javier, el hermano, a demostrar su capacidad. El episodio termina con la tensión al descubrir qué criatura ha traído Javier, poniendo en juego el destino de la familia y sus tierras.