Javi, un hombre marcado por su vida de malas decisiones y falta de afecto familiar, busca redención visitando a un líder espiritual, quien le recuerda que su destino aún no termina y que la liberación depende de su karma. En paralelo, en la aldea Tresmontes, su familia enfrenta la noticia de su aparente muerte tras ser abandonado en el frío, lo que desata disputas y recriminaciones entre sus parientes. Finalmente, Javi despierta en la aldea, confundido, donde descubre que ha viajado en el tiempo y encuentra por primera vez un ambiente familiar verdadero, abriendo un nuevo camino incierto para él.
Javi vive en una familia afectada por la pobreza y la incapacidad de su padre, quien se ha roto la pierna cazando. Ante la escasez de comida, Javi roba provisiones para venderlas a cambio de alcohol y lujos, lo que genera un enfrentamiento tenso con su familia. Tras un altercado, queda solo y abandonado por sus acompañantes, muriendo trágicamente tras ser alcanzado por un rayo. El episodio termina con una reflexión sobre el karma y una decisión de Javi de ser mejor con su familia para redimirse, dejando abierta la pregunta sobre su destino y la influencia de un misterioso caparazón.
El episodio comienza con una predicción de suerte mediocres que menciona la posibilidad de encontrar un conejo lastimado en la ladera sur del Monte Oscuro si se llega antes del mediodía. Se menciona también la presencia de venados y un peligroso ex rey lobo desterrado al norte del monte, cuya piel tiene alto valor, pero cazarlo es arriesgado. El protagonista reflexiona sobre su pasado en un orfanato y su deseo de proteger a su nueva familia. Ante la urgencia del tiempo, decide salir a buscar el conejo antes de que termine el mediodía, enfrentando la presión de perder la oportunidad si llega tarde.
Javi decide ir al Monte Oscuro en busca de animales para cazar, con la esperanza de llevar carne a casa a pesar de la preocupación de su padre sobre lo difícil y peligroso del camino. Aunque su padre insiste en que no salga y cuestiona su capacidad, Javi insiste en intentarlo o al menos cortar leña. Mientras tanto, otros en la comunidad dudan de sus intenciones, sospechando que podría vender el abrigo de piel de su padre en lugar de cazar. Al sospechar esto, alguien decide seguirlo para confirmar sus acciones. El episodio termina con la incertidumbre sobre si Javi realmente irá a cazar o tomará otro camino.
En la aldea Tresmontes, un hombre marca una madriguera para cazar un conejo, buscando provisiones para su familia. Mientras tanto, Javier, un conocido, aparece acompañado de un compinche que fue responsable de un robo reciente. Javier intenta convencer al cazador de vender su abrigo para comprar alcohol, pero recibe un rechazo firme. Más tarde, Javier le pide el conejo para llevarlo a su esposa enferma, mostrando lealtad, pero poco después exige que se lo devuelvan amenazante, desatando un conflicto que deja el destino del conejo y la seguridad del cazador en suspenso.
Javier intenta bromear llevándose un conejo, lo que provoca una fuerte discusión con otra persona que se siente traicionada y afectada por la falta de dinero y comida. La tensión escala cuando se revela que el conejo es vital en tiempos de escasez para alimentar al pueblo. Mientras Javier guarda el conejo con precaución, se entera de un posible conflicto relacionado con Flora y María, quienes planean cancelar un compromiso que pone en riesgo una dote importante. El episodio termina con Javier enfrentando la amenaza de perder algo valioso si no actúa rápido.
María, madre de Flora, decide cancelar el compromiso con Javi debido a su reputación de vago y la ausencia de la dote acordada. Don Jara, padre de Javi, exige aumentar la dote a 30 monedas para permitir la boda, una cifra que las familias rurales no pueden pagar. Ante la presión, Javi promete reunir el dinero cazando en primavera. Finalmente, se propone una apuesta: si Javi regresa con la caza, la dote no será necesaria y Flora se casará con él. El episodio termina con la incertidumbre sobre si Javi cumplirá su promesa.
En este episodio, la familia Jaras enfrenta una demanda inesperada: para que Flora se case, su futuro esposo debe cazar una presa y pagar una dote de 30 monedas, además de entregar la mitad de sus tierras. El padre, pese a su débil salud, insiste en ir de caza al Monte Negro para cumplir con la condición, generando temor en su familia. Ante la escasez de alimentos y dudas, surge una apuesta arriesgada que presiona a Javier, el hermano, a demostrar su capacidad. El episodio termina con la tensión al descubrir qué criatura ha traído Javier, poniendo en juego el destino de la familia y sus tierras.
Javier, antiguo líder del bajo mundo, llega al templo en busca de redención; un rayo lo fulmina y lo envía a la pobre aldea de Tresmontes. Despierta en el cuerpo de un vagabundo que murió robando comida para pagar su licor, obligado a enfrentar la vergüenza y la deuda moral de esa nueva piel. El maestro le dejó un caparazón que le concede una visión diaria: prever la suerte y el peligro de cada día. Con esa ventaja, Javier entra en jornadas de caza y riesgo, midiendo cada elección entre supervivencia y expiación. Cada predicción es una prueba: salvar a unos, exponer secretos, pagar viejos pecados. Poco a poco convierte su destino y se transforma en el sostén inesperado de su nueva comunidad.
Javier, antiguo líder del bajo mundo, llega al templo en busca de redención; un rayo lo fulmina y lo envía a la pobre aldea de Tresmontes. Despierta en el cuerpo de un vagabundo que murió robando comida para pagar su licor, obligado a enfrentar la vergüenza y la deuda moral de esa nueva piel. El maestro le dejó un caparazón que le concede una visión diaria: prever la suerte y el peligro de cada día. Con esa ventaja, Javier entra en jornadas de caza y riesgo, midiendo cada elección entre supervivencia y expiación. Cada predicción es una prueba: salvar a unos, exponer secretos, pagar viejos pecados. Poco a poco convierte su destino y se transforma en el sostén inesperado de su nueva comunidad.