En este episodio la familia Cruz encuentra en la casa la legendaria Armadura Dragón-Fénix, atribuida a la Doña Dracona; vecinos la celebran como la dote recuperada y Rosa la considera su escalera a la riqueza. La euforia escala en público, pero la llegada de mujeres relacionadas con Doña Dracona cambia el tono: identifican a una subalterna y creen ver a la propia Doña Dracona. Una mujer promete "Recuperaré todo lo que los Cruz le quitaron" y amenaza: "haré que se arranque los ojos" durante la ceremonia. La próxima ceremonia anuncia una confrontación pública que aún no se resuelve.