A un día de la firma con la élite de Ríomar, la familia prepara la ceremonia que dará a Jorge el liderazgo y celebra el cumpleaños del padre. En la sorpresa llega Rosa, quien se presenta como exesposa de Jorge y madre biológica de las tres hijas. Agradece el cuidado, pero acusa a la mujer que ocultó su identidad de hundir a los Cruz y recuerda que Jorge se lanzó del techo por ella. Las hijas la echan; la escena termina con un grito, '¡Me mató!', dejando un incidente violento sin aclarar y forzando una decisión inmediata.